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Escrito por Xuventude   
sábado, 28 de mayo de 2011

El problema del desempleo juvenil en España

El Departamento de Derecho del Trabajo, Cambios Económicos y Nueva Sociedad de la Universidad Carlos III de Madrid, ha celebrado un Seminario en la Universidad contando con la administración local, profesores universitarios y sindicatos, para abordar cuáles son los principales problemas que perjudican en la inserción laboral de los jóvenes en España. Se trata de una investigación que tiene como objetivo estudiar cuáles son los nuevos enfoques para encontrar nuevas soluciones que puedan erradicar la tasa de desempleo juvenil.

Las condiciones de trabajo de los jóvenes y las jóvenes en España vienen determinadas por un modelo productivo agotado, que es incapaz de generar empleo y que nos tiene sumidos en unas condiciones marcadas:

  •  Por unas tasas de desempleo que nos expulsan del mercado de trabajo e impiden la incorporación de nuevos jóvenes. A día de hoy, las tasas de desempleo para la juventud trabajadora de 16 a 35 años, se sitúan en el 37% y se encuentran en progresivo crecimiento, según datos de la EPA del IV trimestre.

  •  La temporalidad El 54% de los jóvenes de entre 16 y 29 años nos encontramos con un contrato temporal y con serios riesgos de dejar de tenerlo. En la mayoría de los casos los contratos tienen una duración inferior a los 6 meses, lo que significa que existen pocas cotizaciones y la imposibilidad de ejercicio de los derechos laborales y sindicales.

  •  Los bajos salarios son otra de las principales dificultades a las que nos enfrentamos los jóvenes, ya que el salario medio se sitúa en 20.000 € anuales, aunque los menores de 20 años cobran por lo general la mitad, 10.000 € anuales.

  •  Las explicaciones a esta situación se deben a un modelo productivo debilitado que rompe la dinámica adoptada anteriormente y que produce un desajuste entre los trabajadores. A esto hay que añadir la tasa de abandono y fracaso escolar, situada en un 30%, así como el vacío en la formación profesional y la llamada “sobrecualificación” de los jóvenes.

No obstante, estos datos ponen de manifiesto que la formación y el empleo, son una asignatura pendiente de nuestro mercado de trabajo que urge que las administraciones aprueben. A pesar de que hay una asociación directa entre desempleo y bajo nivel formativo, no es menos cierto, que las personas con una amplia formación, estudiantes de enseñanzas superiores, aunque encuentran trabajo con mayor facilidad, lo hacen en situaciones de categoría inferiores a su cualificación.

Asimismo, la formación profesional ha permitido que muchos jóvenes se incorporen al mercado de trabajo, teniendo con estas titulaciones la mayor tasa de empleo, sin embargo, es importante seguir revalorizando estos estudios y mejorando su calidad mediante la regulación y orientación a nuevos sectores.

Por otro lado, en la actualidad hay un gran número de jóvenes becarios, ya titulados, realizando prácticas tanto en las empresas como en las administraciones públicas, regidos por convenios inexistentes o de laxa regulación que les lleva a realizar jornadas de más de 40 horas semanales, con ayudas económicas inferiores a 500 €, sin derechos laborales y sindicales de ningún tipo, sin cotizar a la Seguridad Social y careciendo de un proceso formativo en la empresa. Por ello se considera que es de inminente e inaplazable necesidad acabar con esta fuente de empleo sumergido, a través de un marco regulador y potenciar la regulación de las becas y los contratos formativos, y las medidas de control a través de la inspección de trabajo.

Tras este análisis del panorama del desempleo juvenil, se pone de manifiesto el necesario cambio de modelo productivo mediante la implantación de sectores emergentes o sectores escasamente implantados, la recuperación de sectores básicos como la construcción y el turismo mediante políticas de rehabilitación, la inversión en infraestructura y obras públicas, así como el desarrollo de políticas sociales que se centren en los contratos formativos.
Además, hay que tener en cuenta que aunque los que tienes
estudios superiores y universitarios están mejor preparados para enfrentarse a un mercado de trabajo muy exigente, también están sufriendo las consecuencias del desempleo, de ahí, que muchos de ellos decidan continuar con sus estudios o busquen otras salidas como las que ofrece el empleo público o el autoempleo.

Por estos motivos, desde el Departamento de Juventud de UGT, seguimos luchando contra la precariedad laboral de los jóvenes, atendiendo a todos los elementos que la conforman: incumplimiento de la normativa, temporalidad y rotación de personal, bajos salarios, segregación ocupacional, condiciones de seguridad y salud en el trabajo, desajuste entre el puesto de trabajo y la formación adquirida, así como el pleno derecho al ejercicio de la libertad sindical.

Modificado o ( jueves, 08 de septiembre de 2011 )
 
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